Antes de ser una comunidad de bodegas y pueblos con encanto, La Rioja fue frontera: entre reinos, entre religiones, entre lo que se puede demostrar y lo que solo se cuenta. Dos episodios, uno de leyenda medieval y otro de historia documentada, marcan el imaginario riojano.
El castillo de Clavijo y la batalla que quizás no ocurrió
En Clavijo, a quince minutos de Logroño, un castillo de origen árabe domina el valle del Iregua desde un cerro. La leyenda cuenta que en el año 844 el rey Ramiro I de Asturias se enfrentó allí al emir Abderramán II, y que en el momento más difícil de la batalla el apóstol Santiago apareció sobre un caballo blanco para dar la victoria a los cristianos: el origen de «Santiago Matamoros».
Hoy pocos historiadores dudan de que la batalla, tal y como se cuenta, no ocurrió como un episodio real y documentado; el relato se construyó siglos después para dar a la Reconquista un carácter de cruzada. Pero el castillo es real, se puede subir, y las vistas del valle solas ya justifican la parada.
El Auto de fe de Logroño de 1610
Esto sí ocurrió, y no es leyenda: en noviembre de 1610 la Inquisición procesó en Logroño a 53 personas acusadas de brujería, en uno de los episodios más conocidos de la caza de brujas en España. Seis de ellas murieron en la hoguera. El proceso está detrás de buena parte del imaginario posterior sobre brujas en el norte de España, incluido en pueblos riojanos de la sierra de Cameros.
La leyenda de la bruja de Achóndite
En El Rasillo, en plena sierra de Cameros, se cuenta desde hace generaciones la historia de una bruja expulsada de un aquelarre y refugiada en la zona. Es tradición oral, sin pretensión de hecho histórico, pero forma parte del mismo paisaje de leyendas que atraviesa la sierra riojana de punta a punta.
Entre el castillo que casi con seguridad no vio esa batalla y el juicio que sí ocurrió, hay más de mil años de historia riojana contados de dos maneras distintas.
Tratamos el Auto de fe de 1610 como lo que fue: un hecho histórico real con víctimas reales, no como entretenimiento. La batalla de Clavijo, en cambio, se cuenta aquí como lo que la mayoría de historiadores considera que es: una leyenda construida a posteriori.
¿Se puede subir al castillo de Clavijo?
Sí, es de acceso libre y a pie desde el pueblo. Las ruinas no son grandes, pero el mirador sobre el valle del Iregua merece la subida.
¿Hay algo que visitar sobre el Auto de fe de 1610 en Logroño?
No hay un museo dedicado en Logroño; el proceso se conoce sobre todo por los archivos y la historiografía, no por un punto turístico concreto en la ciudad.
Te acercamos hasta Clavijo
Quince minutos desde Logrono. Te esperamos mientras subis al castillo.